jueves, 30 de noviembre de 2017

EL ÉXODO: Sucesor de Moisés: Josué


Josué es el nombre del sucesor de Moisés, cuyo significado es Yahveh salva o Yahveh de salvación. Josué es un destacado profeta bíblico, cuya vida es narrada en el Libro de Josué. Fue escogido por Dios para suceder a Moisés como líder de los israelitas durante la conquista de Canaán; Josué conquistó la mayor parte del territorio de la tierra prometida y la distribuyó entre las doce Tribus de Israel.​ 


Según los textos bíblicos, fue el sucesor de Moisés en las campañas militares llevadas a cabo por los hebreos en la conquista de Canaán. Era hijo de Nun , de la tribu de Efraín.​ Nació en Egipto y tenía probablemente la misma edad que Caleb, con quien suele relacionársele. Participó en los acontecimientos narrados en el Éxodo como ayudante de Moisés. Fue el comandante de los israelitas en la batalla contra los amalecitas en Refidín.


jueves, 16 de noviembre de 2017

EL ÉXODO: Los 10 mandamientos

  1. Amarás a Dios sobre todas las cosas.
  2.  No tomarás el nombre de Dios en vano.
  3.  Santificarás las fiestas.
  4.  Honrarás a tu padre y a tu madre. 
  5. No matarás. 
  6. No cometerás actos impuros.
  7. No robarás.
  8.  No dirás falso testimonio ni mentirás.
  9.  No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
  10.  No codiciarás los bienes ajenos.


EL ÉXODO: Las plagas de Egipto

  • La primera plaga fue la de la sangre. Dios dio instrucciones a Moisés para que levantara su cayado sobre el río Nilo. Como consecuencia, toda el agua se convirtió en sangre, matando a todos los peces del río y llenando Egipto de un olor nauseabundo durante siete días. Los hechiceros del faraón demostraron entonces que también ellos podían convertir el agua en sangre y el faraón, por lo tanto, no cedió ante las demandas de Moisés.

  • La segunda plaga de Egipto fueron las ranas. Dios dio instrucciones a Moisés de que dijera a Aarón que estirase su vara sobre el agua y hordas de ranas invadieron Egipto. Los hechiceros del faraón fueron capaces de duplicar esta plaga con su magia

  •  La tercera plaga ocurre cuando Aarón extendió su mano con el cayado y golpeó el polvo de la tierra; y hubo piojos sobre los hombres y sobre los ganados. Todo el polvo de la tierra se convirtió en piojos sobre todo el país de Egipto

  • La cuarta plaga de Egipto fue de criaturas capaces de dañar a las personas y al ganado. La Torá enfatiza que sólo vinieron en contra de los Egipcios, y que no afecto la Tierra donde vivían los Israelitas. El Faraón le pidió a Moisés eliminar esta plaga y prometió permitir la libertad de los Israelitas


  • La quinta plaga de Egipto fue una terrible peste que exterminó a los ganados egipcios, ya fueran caballos, burros, camellos, vacas, ovejas o cabras. El ganado israelita resultó, una vez más, ileso. De nuevo, el faraón no hizo concesiones.

  • La sexta plaga de Egipto fue una enfermedad cutánea que suele traducirse como "úlcera" o "sarpullido". Dios le dijo a Moisés y Aarón que cada uno tomase dos puñados de hollín de un horno, el cual Moisés dispersó en el cielo en presencia del faraón. El hollín provocó úlceras en el pueblo y el ganado egipcios. Los hechiceros egipcios resultaron afectados junto con todos los demás y murieron, sin poder sanarse, mucho menos el resto de Egipto, pero ninguna de las plagas tocaron Israel.

  • La séptima plaga de Egipto fue una destructiva tormenta. Dios le dijo a Moisés que estirase su vara hacia el cielo, punto en el cual la tormenta comenzó. Era incluso más sobrenatural que las plagas anteriores, una poderosa ducha de granizo mezclada con fuego. La tormenta dañó gravemente a los huertos y cultivos egipcios, así como a las personas y al ganado.

  • La octava plaga de Egipto fueron las langostas. Antes de la plaga, Moisés llegó al faraón y le advirtió de la inminente plaga de langostas. Los funcionarios del faraón le suplicaron que permitiera que los israelitas fueran libres, ya que iban a sufrir los efectos devastadores de una plaga de langostas, pero éste aún era renuente a ceder. 

  • En la novena plaga, Dios le dijo a Moisés que estirase sus manos al cielo , para que la oscuridad cayera sobre Egipto. Esta oscuridad era tan pesada que un egipcio podía sentirla físicamente. Duró tres días, tiempo durante el cual sólo hubo luz en las casas de los israelitas.

  • La décima y última plaga fue la muerte de todos los primogénitos de Egipto. Dios ordenó a los hebreos marcar sus puertas con la sangre de un cordero, ya que de esta forma no entraría en sus casas para matar a sus primogénitos. Primero, el ángel de la muerte fue al pueblo hebreo para matar a algunos hebreos, pero no lo hizo gracias a la sangre del cordero por las puertas. Luego el ángel de la muerte se dirigió al pueblo egipcio para matar. Como no había ninguna sangre de cordero en la puerta, éste mató a los primogénitos egipcios, incluyendo al hijo del faraón. 




























jueves, 2 de noviembre de 2017

EL ÉXODO: la historia de Moisés

 El faraón de Egipto se entera que los israelitas, empiezan a multiplicarse muy rápido por lo que manda a matar a todos los recién nacidos. Una madre toma a su bebe y lo pone en una cesta y lo hecha al rio Nilo, ese bebe es Moisés y milagrosamente lo encuentran y lo salvan. Moisés fue rescatada por la hija del Faraón y criado como un príncipe.



jueves, 19 de octubre de 2017

ABRAHAM

ABRAHAM, PADRE EN LA FE, PATRIARCA DEL PUEBLO DE ISRAEL

Había una vez un hombre llamado Abram.  Un día Dios vino a hablar con Abram, y este le preguntó:  "¿Quién se quedará con todas mis cosas cuando yo muera?".
Dios prometió a Abram y a su esposa Sarah que un día serían padres, a pesar de que eran mayores y no tenían hijos.
Dios no estaba seguro de que Abram hubiera entendido.  Así que lo llevó afuera y dijo; "¿Ves todas las estrellas que hay en el cielo"?  Cuando Abram levantó sus ojos, todo el cielo nocturno estaba lleno de estrellas, y eran tantas que nunca podría contarlas todas.  Luego Dios dijo; "así mismo tendrás muchos hijos".
Algunos años más tarde cuando Abram tenía noventa años (era mayor que tus abuelos) el Señor decidió cambiar el nombre de Abram por Abraham, que significa "padre de muchos pueblos." Y también cambió el nombre de Sarah por Sarah.
Dios les dijo nuevamente que serían padres y que tendrían un hijo.  ¡Esta vez Abraham rió tan fuerte que cayó sobre su rostro!  Era difícil de creer que él y Sarah tendrían un hijo a su avanzada edad.
Un día llegaron tres visitantes a la casa de Abraham.  El se apresuró a salir a su encuentro.  "¿Puedo ofrecerles algo de comer y de beber?" preguntó Abraham.  "Por favor sigan y acompáñennos, y descansen en el sofá."
Los visitantes accedieron, y Abraham les trajo un poco de pan fresco, leche y hamburguesas.
Mientras los visitantes comían le preguntaron a Abraham, "¿dónde está tu esposa Sarah?" Abraham pensó que esto era un poco extraño, pero contestó; "está en la otra habitación".
Entonces uno de los hombres habló y dijo, "regresaré a visitarte por esta época el año que viene, y Sarah tendrá un hijo."
Ahora Sarah estaba escuchando detrás de la puerta de la sala.  Comenzó a reír, pero cubrió su boca y se rió para sí porque no quería que la oyeran.  Luego se dijo; "¿Cómo puedo tener un hijo, si tengo casi cien años?"
Más tarde, cuando los visitantes se habían ido, Abraham y Sarah se percataron de que el hombre que les había dicho esto era en realidad Dios.
Un año más tarde Sarah realmente tuvo un hijo.  Ella y Abraham le pusieron el nombre de Isaac, que significa "se ríe."
Ambos estaban muy emocionados y recordaron dar gracias a Dios por Isaac. Isaac tuvo a Jacob que a su vez tuvo doce hijos entre los que estaba Josué que fue quien ayudó a sus hermanos a establecerse en Egipto y con ellos llegaron otros muchos Israelitas siguiendo sus pasos.
 

ADÁN Y EVA Y EL PECADO ORIGINAL


La causa del mal en el mundo es el pecado. El Diablo y los demonios fueron creados por Dios, pero ellos mismos se hicieron malos porque cometieron el gran pecado de rechazar a Dios. Inmediatamente fueron lanzados al infierno, condenados para siempre.

Por su pecado tienen odio a Dios y envidia a los hombres. Por eso tentaron a Adán y Eva, nuestros primeros padres, diciéndoles que si desobedecían a Dios, serían como dioses y conocerían el bien y el mal.

Adán y Eva se dejaron engañar por el demonio y desobedecieron a Dios. Este fue el primer pecado en la tierra: el pecado original, y por esto todos los descendientes de Adán y Eva, excepto la Santísima Virgen María, venimos al mundo con el pecado original en el alma, y con las consecuencias de aquel primer pecado, que se nos transmite por generación.

Pero ¿Qué es el pecado original?

El pecado original con el que todos nacemos es la privación de la santidad y justicia originales. El pecado introduce en el mundo una cuádruple ruptura: la ruptura del hombre con Dios, consigo mismo, con los demás seres humanos y con la creación toda.

y ¿Qué consecuencias tiene el pecado original para nosotros?

Producto de estas rupturas, las consecuencias que tiene el pecado original para nosotros son: el debilitamiento de la naturaleza humana, que ha quedado sometida a la ignorancia, al sufrimiento, a la muerte y a la inclinación al pecado.

Entonces ¿Cómo se borra el pecado original?

"En el momento en que hacemos nuestra primera profesión de fe, al recibir el santo Bautismo que nos purifica, es tan pleno y tan completo el perdón que recibimos, que no nos queda absolutamente nada por borrar, sea de la culpa original, sea de cualquier otra cometida u omitida por nuestra propia voluntad, ni ninguna pena que sufrir para expiarlas.



jueves, 5 de octubre de 2017

LA CREACIÓN EN 7 DÍAS


1º DÍA: Dios creó la noche y el día.
2º DÍA: Dios creó el cielo y el mar.
3º DÍA: Dios creó las plantas.
4º DÍA: Dios creó la luna, el sol y las estrellas.
5º DÍA: Dios creó a las aves en el cielo y a los peces en el océano.
6º DÍA: Dios creó a los animales y al hombre.
7º DÍA: Dios descansó.